


¿Por qué pasamos por pruebas?
En la vida cristiana, las pruebas son inevitables. Todos, en algún momento, hemos elevado nuestra voz a Dios preguntando: “¿Por qué me pasa esto?”. Pero más importante que el por qué es el para qué. Dios no permite el sufrimiento por casualidad; siempre hay un propósito detrás de cada proceso.
El Día de Pentecostés
Dios, en su grandeza y poder, nunca pasa desapercibido cuando decide revelarse. A lo largo de la historia, se ha manifestado de maneras evidentes y sobrenaturales, dejando claro su carácter divino y su intervención en la vida de los hombres
¿De qué grupo eres?
Cuando hablamos del Espíritu Santo y de la manifestación de Dios a través de milagros, lo peor que podemos pensar es que hay límites. “No hay límites.



